miércoles, 12 de febrero de 2014

Capítulo 3. Justos por pecadores.

-¿Pero que...?-Preguntó Paloma con una expresión de furia notable.
En ese momento me entraron ganas de salir corriendo.
-Y-yo...
-Será mejor que me vaya-Dijo Paloma intentando no levantar la voz mientras se dirigía a la puerta.
Narra Paloma:
Nada más ver a John aparecer por la puerta quise salir de allí pero Paul me detenía. Intentaba zafarme sin éxito pero no soportaba estar en la misma habitación que ese chico arrogante.
-Paloma, no te vayas
-¿Qué me lo impide?-Pregunté vacilante.
-Paloma...-Dijo George suplicante.
-No funciona, George.-Le dije fríamente
-Vete-Dijo John.
-¿Te crees que no he pensado en eso cuando te he visto?
-Pues ya estás tardando.
Al salir no le dediqué ni una mirada a Neus y le pegué un puñetazo a John. Al llegar a la puerta principal di un portazo y caminé rápidamente.
Narra Neus:
En ese momento me arrepentí de hacer caso a John e ir a su casa. El gesto de Paloma hacia mí me supo mal, y hacia John también, pero así era ella, y tenía que aceptarlo.  Tenía que curar a John y salvar una amistad, así que curé a John y luego me fui a por Paloma. Fui directa a casa y no escuché nada, así que subí a la habitación de Paloma y llamé a la puerta.
-¡Dejame!- dijo Paloma muy enfadada
-Pero…
-¡Vete!
No le hice caso, abrí la puerta como si no hubiese escuchado nada y entré. Ella se puso aún más furiosa, y en el rostro tenía marcas de haber llorado.
-¿Has llorado?
-¡No!
-Vamos, sé que cuando te pones así es que te pasa algo.-me senté a su lado.
-Déjame.-esta vez lo dijo sin fuerzas.
-¿Porque no te cae bien John?
-Porque es un chulo y un arrogante que se hace el duro y en realidad es un blandengue.
-¿Y no será que te da rabia porque  te recuerda a ti misma?- se giró hacía mi con cara de sorpresa. Se estaba dando cuenta de que decía la verdad, pero no quiso reconocerlo.
-No, nunca me voy a parecer a ese idiota.
-Bueno, tú misma. Piénsalo.-me fui a mi habitación.
Narra Paloma:
Estuve pensando en lo que dijo Neus y tal vez tendría razón, pero ella ya me conocía y sabía que no iba a ceder.
-Yo...blandengue...-Murmuré tumbada en la cama, mirando al techo.-No me parezco en nada a ese imbécil...
En ese momento estaba a punto de quedarme sin fuerzas. Fue un día muy duro y solo quería dormir. Lejos del arrogante de John, de peleas y problemas.
Narra Neus:
Estaba muy cansada, pero no tenía sueño. Me quedé mirando la tele hasta tarde a pesar de tener instituto al día siguiente. Cuando ya eran casi las 3, me tapé con una manta y me quedé dormida en el sofá. Mañana sería otro día.
A la mañana siguiente me levanté antes que Paloma. Aun que tenía unas ojeras notables, no tenía apenas sueño. Me fui a duchar y cuando salí Paloma ya se había levantado, pero como siempre, no me había hecho el desayuno. Ahí había una tensión notable que hizo que no hablaramos mucho.
-Buenos días- dijo  Paloma.
-Buenos días- me fui a hacerme el desayuno
Narra Paloma:
Yo seguía de mal humor por lo del día anterior y por las mañanas siempre solía levantarme de mala leche, lo que hizo que ya fuese imposible hablar conmigo. Nada más terminar de vestirme me dirigí a la puerta principal con la mochila al hombro. Nunca desayunaba, lo que me ahorraba tiempo.
-Nos vemos luego-Le dije a Neus sin mirarle y antes de que ella pudiese decir nada, salí por la puerta dirección al instituto. A la entrada me encontré con los demás. Eso me puso más furiosa si es que cabe.
-Hey, Paloma-Me llamó Paul. Yo pasé de largo pero de pronto oí la voz de John.
-Déjala, Paul. Una señorita como ella no debe perder el tiempo con personas como nosotros.
Al oir eso fui a donde estaba John y sin mediar palabra le solté una bofetada. Después de eso seguí mi camino hacia clase.
Narra Neus :
Que Paloma no me esperase para ir al instituto como solía hacer me dolió, aunque era normal ya que estaba muy enfadada. Salí de casa sin apenas arreglarme y con desgana. Hacer clase hoy era lo último que quería hacer. Al llegar ya casi no había gente en la entrada, así que entré rápidamente por si ya había llegado el profesor a clase. La clase aún estaba de barullo, por lo que supuse que aún no estaba. Tuve suerte, encontré un sitio libre en el fondo de la clase junto la pared, alejada de todos. Me senté y busqué un estuche y una libreta en la mochila y cuando levanté  la cabeza, John estaba sentado encima de mi mesa.
-Hola.-dijo.
Hice ver que no lo escuché y empecé a rebuscar hojas en la libreta, nerviosa.
-¡Hey! ¿Que pasa que no te acuerdas de mí?
-¡¿Después de todo lo que ocurrió ayer vas a  hacer como si no hubiese pasado nada?! - Dije eso soltando toda la rabia acumulada.
-¿Y yo que quieres que haga si esa chica me odia?
-No lo sé pero arreglarlo porque ya estoy harta de estar en medio y de malas.
-Pero...
-Vete- no le dejé terminar la frase y sé fue sin protestar.


En todas las clases siguientes estuve en mi mundo, dibujando en la libreta cosas sin sentido. Hay que ver la de cosas que pasan en dos días.

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