-Hola, ¿que pasa aquí?
-Que Paul es idiota.-dijo Paloma enfada.
-Eso ya lo sabemos pero ¿novedades?- dijo John en modo de burla. Si las miradas matasen John ya estaría muerto por Paul.
-Estábamos hablando y le pregunté a Paloma si quería tener hijos algún día y se enfadó.
-Oh…-dije yo. Ya sabía de que iba la cosa.
-¿Que pasa?-dijo John intrigado. Paul me miró con intriga al igual que John.
-Es que…-miré a Paloma. Por su mirada, supe que no debía decirlo, pero algún día u otro se tendrían que enterar- Es estéril.
John y Paul se quedaron perplejos y Paloma se entristeció un poco.
-¡¿Y no me lo podrías haber dicho antes?!- dijo Paul un poco molesto, pero compadeciendose de ella.
-No es tan fácil-dijo Paloma.
-Vaya…- Paul le dió un abrazo.
-John, Paul salid un momento. Tú, Neus, quedate. -dijo Paloma molesta.
Pegó un portazo cuando John salió después de Paul y yo me asusté.
-¿Que he hecho ahora?-dije sin saber que ocurría.
-¿Porque siempre cuentas mis cosas?¿Es que no te puedes callar nunca la boca? Siempre haces igual.- Si no hubiese sido otra persona ya me hubiese pegado, pero se controló. yo bajé la cabeza.
-Lo siento, pensé que lo deberían saber.
-Son mis cosas, yo decido cuando se deben saber. Ahora vete.- me echó sin dejarme responderle y dió otro portazo.
-¿Que te dijo?- preguntó John.
-Nada, se enfadó porque dice que siempre cuento sus cosas.
-Viniendo de ella me lo esperaba.-dijo Paul.
-Si quereis ir al salón os traigo refrescos.
-Vale.-Paul y John respondieron al unísono.
Narra Paloma:
Después de aquello me tumbé en la cama y hundí la cabeza en la almohada. Al poco rato empecé a sollozar levemente. Desde que vivía en Liverpool parecía otra persona. Aun no podía creer que Neus le hubiese dicho eso a lo chicos y menos sabiendo que yo no quería que lo dijese. Cada vez pensaba más que no le podía contar nada. De pronto se me quitaron las ganas de trabajar, de escuchar música, de charlar, de todo.
Narra Neus:
Estuvimos hablando Paul y John en el comedor intentando evitar el tema de Paloma, así que John soltó alguna de sus bromas. Desde abajo se oía sollozar a Paloma. Mi instinto me decía que debía ir a ver como estaba, pero conociendola, sería capaz de tirarme algo a la cabeza, así que no subí. Ya se le pasaría. Poco antes de cenar los chicos se fueron y yo empecé a hacer la cena. Ya no se escuchaba a Paloma, supuse que se le había pasado un poco y pronto bajaría. Cuando la cena ya estaba lista en la mesa la llamé varias veces y no respondía. aún estará cabreada y no me querrá ni ver, pensé. Empecé a cenar y le dejé su cena ahí para cuando quisiese comer. Cuando terminé fui a su habitación a ver que le pasaba y al abrir no había nadie y la ventana estaba abierta. Se escapó. Yo me quedé en shock y llamé a Paul.
-¿Sí?- contestó Paul.
-Paloma se ha escapado.-solté con un hilo de voz.
Blog creado por Neus y Paloma en un repentino momento de aburrimiento. Grandes fans de the Beatles y más.
domingo, 16 de febrero de 2014
Capítulo 8. La huida
Capítulo 7.Como siempre.
Capítulo 6. Hazlo por ella
-Mira, ahora debe ser uno de los pocos momentos donde Paloma no se mete en líos.- dijo entre carcajadas. Todos nos pusimos a reír.
George se comió el sándwich con ansias y Paul tomaba el té tranquilamente mientras charlabamos. Así estuvimos un buen rato.
Narra Paloma:
Al cabo de un buen rato me desperté y me desperecé estirando los brazos y las piernas.
-Hola otra vez-Dije riendo a la vez que bostezaba.
-Pareces una niña pequeña-Dijo George riendo. Yo le respondí con un puñetazo en el brazo.
-Y ya vuelve la Paloma de siempre-Dijo Paul poniendo los ojos en blanco.
-Eso no lo dudes, Paul-Le respondí sacandole la lengua. Volví a cerrar los ojos pero podía oír el murmullo de los chicos.
-Igualita...-Oi a George
-Y luego lo niega...-Murmuró Paul. Con eso ya supe de que estaban hablando. Siempre igual. Todavía no comprendía por qué no dejaban el tema. Al rato sonó el timbre y entró un chico. Al mirarle bien vi que era John.
-¿Qué, Paloma, cansada de limpiar?-Dijo haciendo una mueca de burla. Ahí no esperé ni a la segunda impertinencia. Fui hacia él
directamente.
-Ahora no está el director para salvarte, Lennon-Le dije con una media sonrisa y empezamos a pelearnos. Ahi si que pensaba darle una lección.
Narra Neus:
Esto no podía estar pasando otra vez. Se volvieron a pelear. Yo ya no sabía qué hacer.
-¡Paul, por favor, separarlos!- dije casi a punto de llorar.
Vi como George cogía a Paloma y Paul intentaba contener a John. Con tan mala suerte que Paul recibió uno de los puñetazos que se lanzaban al aire.
-¡Mirad lo que habéis hecho, insensatos!- Paloma y John pararon por un momento y miraron a Paul, al que le sangraba la nariz.
Yo acompañé a Paul al baño a curarle y George se quedó con Paloma y John para al menos evitar otra pelea. En el baño, Paul se limpió la sangre y le di un poco de algodón para taparselo.
-Yo no puedo más Paul, ayudame.- le dije agobiada. Paul me miró.
-Será difícil, pero lo intentaré.
Salimos al comedor y John y Paloma estaban sentados sin dirigirse ni una mirada.
Narra Paloma:
Hubo un silencio incómodo en el comedor hasta que entraron Paul y Neus.
-Paloma, ven.-Dijo Paul. Yo le miré desconfiada y fui con el hacia la cocina. Al llegar cerró la puerta tras de si.
-¿Vas a parar o como?-Me preguntó serio
-Todo lo empezó el. Yo solo me he defendido.
-Habéis empezado los dos, y punto. Neus ya está desesperada.
Al oir eso bajé la mirada al suelo y me rasqué la nuca.
-Todo iba perfectamente hasta que se nos ocurrió venir a Liverpool a vivir.-Dije con un hilo de voz.
-Todo tiene arreglo. Ve al salón y se capaz de no pelearte con John. Hazlo por ella al menos.
Yo suspiré y asentí levemente con la cabeza. Volví al salón dispuesta a hablar.
Capítulo 5.Perdónale.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Capítulo 4. Todo son problemas
Narra Paloma:
Aprovechando el aburrimiento del cambio de clase me puse a escribir mis típicas historias. Neus era más la artística pero yo prefería ser la literaria. Pude ver de reojo con John se acercaba a mi.
-Hey...
-Fuera-Dije sin mirarle mientras seguía escribiendo.
-Mira, por tu culpa Neus está enfadada conmigo.
-¿Perdona?¿Por mi culpa?-Pregunté incrédula con los ojos entrecerrados.
-Si, tu culpa. Más te vale que me pidas perdón y todos contentos.
Nada más decir eso provocó que me levantase rápidamente.
-Chicos, otra pelea...-dijo uno de los chicos como si esperase que hubiese un baño de sangre.
-Retira eso-Le dije a John con la poca paciencia que me quedaba.
-¿Por qué? Si es verdad.
-Por tu culpa me he peleado con mi mejor amiga así que no creo que yo sea la más adecuada para pedir perdón, ¿no?
-Pues yo creo que si.
En aquel momento podría haberle dicho de todo, pero preferí callarme y volví a sentarme.
-Eso significa que sabes que tengo razón. Bien.-Dijo John arrogantemente dando la vuelta. Ahí fue el mejor momento para pillarle desprevenido y darle una paliza pero desafortunadamente el profesor llegó en ese mismo instante.
Narra Neus:
Entre las clases de antes del almuerzo Paloma y John casi se pelean, estaba a punto de irme de ahí, pero justo llegó el profesor. A media clase me entraron ganas de llorar pero me pude aguantar. A final de clase me fui la primera al baño. Ahí lloré en silencio. Se me pasaron las ganas de comer, y ni siquiera se me ocurrió asomarme al bar por si se habían vuelto a pelear.
Narra Paloma:
A la hora del almuerzo intenté no toparme con John pero eso fue imposible. Me tocó las narices de tal manera que volvimos a pelear pero el director solo vió como yo empezaba la pelea así que fue solo a mi a quien castigó. Me tocaba quedarme una hora más cada día durante un mes entero. Desde que llegamos a Liverpool aborrecía aún más mi vida. Decidí no decirle nada a Neus, no quería empeorar las cosas.
Narra Neus:
A la hora de salir esperé a ver si salía Paloma, pero salió toda la gente y no la vi, así que le pregunté a Paul , que estaba sentado en las escaleras con sus amigos y con John , si sabía algo.
-En la hora del almuerzo se peleó con John y el director se la llevó así que seguramente estará castigada.
Al escuchar eso, le pegué un empujón y sin mirar siquiera a John, me fui corriendo hacia casa. Él, se levantó y echó a correr detrás de mí, y cuando casi había llegado a la puerta, me alcanzó y me cogió del brazo. Yo me senté en el bordillo de la puerta y él se sentó a mi lado.
-¿Porque no parais de una vez?- dije enfurecida.
-Perdoname- me abrazó fuerte y yo no pude evitar romper a llorar en su hombro.
Narra Paloma:
Pasé toda la maldita hora limpiando las mesas y sillas de una en una. Estaba agotada y solo deseaba dormir. Al llegar vi a Neus en el bordillo junto a John así que pasé de largo y entré en casa. Me miré en el espejo y sonreí al ver que había podido ocultar bien mi labio roto. Luego me fui a mi habitación y nada más tumbarme en la cama me dormí profundamente.
Capítulo 3. Justos por pecadores.
domingo, 9 de febrero de 2014
Capítulo 2. Ese chico
Narra Neus:
Estaba en mi habitación leyendo un libro de cuentos de Allan Poe cuando escuché que llamaban varias veces al timbre. Odiaba que me interrumpieran cuando estaba leyendo, así que seguí leyendo sin abrir. Llamaron unas cuantas veces más con insistencia así que me dispuse a abrir un poco molesta. Bajé sin prisa y con desgana, ya que también era un poco vaga. Bastante. Cual fue la sorpresa al abrir que mi cara cambió por unos segundos, aunque luego volví a mi enfado de antes.
-¿Te molesto?-Dijo John con una sonrisa
-¿A ti qué te parece?- lo de Paloma se me estaba pegando
Sin mi permiso, entró y se quedó ahí de pie, mirándome.
-¿No me vas a decir nada?
-Sube a mi habitación.
Supongo que el hecho de que se quedase quitó un poco mi enfado y subí detrás de él. Llevaba una guitarra en la espalda, y al llegar a la habitación la dejó en el suelo apoyada en la cama, y se sentó. Yo entré y cerré la puerta.
-¿Así que te gusta Allan Poe?-cogió el libro y lo empezó a ojear.
Eso si que me tocaba las narices, así que se lo intenté quitar de las manos pero me esquivó. me lancé sobre él en la cama y empezó a revolverse en mi intento de arrebatarselo de las manos. Por un momento, estábamos tumbados en la cama con nuestras caras a pocos centímetros. Nos miramos a los ojos y en ese momento aproveché para quitarle el libro y me levanté rápidamente riendome. Lo dejé encima de la mesa y me senté en una silla.
-A mi también me gusta.
Le miré con una sonrisa sin decir nada. Se levantó y empezó a ojear toda la habitación. Lo miraba todo: los libros, los discos, cuadros...Todo. yo le miraba en silencio, por si acaso se le ocurría coger algo y salir corriendo.
-Parece que tenemos cosas en común.- Dijo John rompiendo ese largo silencio.
-¿Te gusta dibujar?-dije con curiosidad.
-Me chifla.-dijo con una sonrisa y brillo en los ojos. Nunca había visto esa expresión en su cara en el poco tiempo que lo conocía. Ahí dejó al aire ese John con sentimientos y dulce que había detrás de esa persona dura y arrogante.
Narra Paloma:
Aquella tarde con George era genial. Fuimos a una cafetería en la que no dejaban de poner canciones de mi artista favorito: Buddy Holly. George y yo, al igual que la demás gente, hablábamos en voz alta. Había tal bullicio que era imposible oír nada.
-No sabía que te gustase Buddy Holly-Me dijo George con una sonrisa.
-Adoro a Buddy Holly, seguido de Elvis.-Sonreí.
-Entonces sé a dónde podemos ir.-Dijo cogiéndome de la mano y sacándome de allí. Caminos tranquilamente sin decir nada. Todavía no sabía a dónde íbamos pero lo supe al poco rato. George paró en una casa pintoresca, con un precioso jardín lleno de flores. Al llamar a la puerta abrió un chico con cara de niño pequeño. Era otro de los amigos de John. Cuando notó mi presencia, retrocedió unos pasos.
-No voy a hacer nada.-Dije riendo-Ahora soy inofensiva. George asintió, lo que le diò confianza al otro chico.
-¿Y qué hacéis aquí?-Preguntó. -¿Paul, sigues teniendo tus vinilos de Buddy Holly?
-Si,¿por?
-Aquí la señorita, es fan de Holly y me he acordado de ti.
Al decir eso, Paul me miró sorprendido.
-Si, me gusta Buddy Holly. ¿Es un problema?-Pregunté.
-No, señorita. Adelante.-Dijo extendiéndome la mano. Yo acepté y los tres subimos a la habitación.
-Paul, ¿ella no te recuerda a John?-Preguntó George.
-Estoy aquí y no me parezco en nada a ese chico.
-Lo dicho. Es igualita-Afirmó George. Me giré y le miré con los ojos entrecerrados. Al llegar a la habitación de Paul, puso uno de sus vinilos y George y yo empezamos a cantar. Los chicos me miraron con cierta dulzura con la que nadie me había mirado antes.
Narra Neus:
En ese momento de confesiones John me propuso una cosa.
-¿Te vienes a mi casa?
-¿Ahora?- me sonrojé.
-No, si te parece la semana que viene.¡Pues claro!- yo asentí un poco avergonzada.
Cogí mi chaqueta y él cogió su guitarra y me guió hasta su casa. Tal fue la sorpresa al encontrarme a Paloma con George y Paul en casa de John que me puse pálida.