domingo, 16 de febrero de 2014

Capítulo 8. La huida

-Hola, ¿que pasa aquí?
-Que Paul es idiota.-dijo Paloma enfada.
-Eso ya lo sabemos pero ¿novedades?- dijo John en modo de burla. Si las miradas matasen John ya estaría muerto por Paul.
-Estábamos hablando y le pregunté a Paloma si quería tener hijos algún día y se enfadó.
-Oh…-dije yo. Ya sabía de que iba la cosa.
-¿Que pasa?-dijo John intrigado. Paul me miró con intriga al igual que John.
-Es que…-miré a Paloma. Por su mirada, supe que no debía decirlo, pero algún día u otro se tendrían que enterar- Es estéril.
John y Paul se quedaron perplejos y Paloma se entristeció un poco.
-¡¿Y no me lo podrías haber dicho antes?!- dijo Paul un poco molesto, pero compadeciendose de ella.
-No es tan fácil-dijo Paloma.
-Vaya…- Paul le dió un abrazo.
-John, Paul salid un momento. Tú, Neus, quedate. -dijo Paloma molesta.
Pegó un portazo cuando John salió después de Paul y yo me asusté.
-¿Que he hecho ahora?-dije sin saber que ocurría.
-¿Porque siempre cuentas mis cosas?¿Es que no te puedes callar nunca la boca? Siempre haces igual.- Si no hubiese sido otra persona ya me hubiese pegado, pero se controló. yo bajé la cabeza.
-Lo siento, pensé que lo deberían saber.
-Son mis cosas, yo decido cuando se deben saber. Ahora vete.- me echó sin dejarme responderle y dió otro portazo.
-¿Que te dijo?- preguntó John.
-Nada, se enfadó porque dice que siempre cuento sus cosas.
-Viniendo de ella me lo esperaba.-dijo Paul.
-Si quereis ir al salón os traigo refrescos.
-Vale.-Paul y John respondieron al unísono.
Narra Paloma:
Después de aquello me tumbé en la cama y hundí la cabeza en la almohada. Al poco rato empecé a sollozar levemente. Desde que vivía en Liverpool parecía otra persona. Aun no podía creer que Neus le hubiese dicho eso a lo chicos y menos sabiendo que yo no quería que lo dijese. Cada vez pensaba más que no le podía contar nada. De pronto se me quitaron las ganas de trabajar, de escuchar música, de charlar, de todo.
Narra Neus:
Estuvimos hablando Paul y John en el comedor intentando evitar el tema de Paloma, así que John soltó alguna de sus bromas. Desde abajo se oía sollozar a Paloma. Mi instinto me decía que debía ir a ver como estaba, pero conociendola, sería capaz de tirarme algo a la cabeza, así que no subí. Ya se le pasaría. Poco antes de cenar los chicos se fueron y yo empecé a hacer la cena. Ya no se escuchaba a Paloma, supuse que se le había pasado un poco y pronto bajaría. Cuando la cena ya estaba lista en la mesa la llamé varias veces y no respondía. aún estará cabreada y no me querrá ni ver, pensé. Empecé a cenar y le dejé su cena ahí para cuando quisiese comer. Cuando terminé fui a su habitación a ver que le pasaba y al abrir no había nadie y la ventana estaba abierta. Se escapó. Yo me quedé en shock y llamé a Paul.
-¿Sí?- contestó Paul.
-Paloma se ha escapado.-solté con un hilo de voz.

Capítulo 7.Como siempre.

-John...-empecé a decir-Ya estoy cansada de que nos peleemos.
-Eso es porque eres una debilucha.
Al oir eso cerré los puños con rabia, intentando retenerme y también tenía a Paul cogiéndome de la mano para evitar que hiciese alguna locura.
Narra Neus:
En cuanto John habló, no me pude aguantar.
-John, para.-le dije muy seria. Él simplemente me miró y sé calló.
-Entonces sólo quería decirte si nos perdonamos. ¿En paz?- Paloma le alargó la mano. John me miró por última vez antes de responder.
-En paz- John le dió la mano a Paloma. Yo sonreí feliz y aliviada.
Salté rápidamente a darle un gran abrazo a los dos.
-No la provoques tanto- le susurré a John al oído. Él no me respondió, sólo me sonrió.
Le di un beso en la mejilla y otro  gran abrazo a Paloma.
-Gracias-le dije a los cuatro. Por fin me había quitado  ese peso de encima.
Narra Paloma:
Después de la reconciliación, decidimos ir a the cavern a pasar un rato. Al llegar había un grupo tocando rock 'n' roll. No eran malos. Tras unas cuantas cervezas el ambiente estaba más animado, salvo por unos borrachos que no nos dejaban en paz hasta tal punto que nos acosaban. Paul, al ver que uno no me quitaba las manos por mucho que intentase librarme de él, empezó una pelea, algo muy raro en el. John se unió a la pelea y más tarde George. Nues y yo intentamos separarles sin mucho éxito ya que era como si estuviesen pegados. John pegaba al chico en el estómago mientras los chicos le inmovilizaban. Neus se tapaba los ojos mientras yo no podía dejar de mirar.
Narra Neus:
Cuando ese chico quedó casi inconsciente lo soltaron. Nos fuimos de allí por lo que pudiera pasar. Los chicos nos acompañaron a casa. Al llegar, fui directa a mi habitación y me tiré en la cama, estaba agotada. Paloma también sé fue a dormir. Ese había sido el mejor día desde que llegamos.
A la mañana siguiente todo volvió a la normalidad. Paloma y yo fuimos juntas al instituto y a la puerta, como no, estaban Paul y George, pero no estaba John. Eso me entristeció.
-¿Y John?- pregunté preocupada.
-Está en casa, enfermo- eso me alivió pero no lo suficiente.
Paloma me dio dos codazos y se rió y yo me puse roja. Entramos a nuestra primera clase, historia. La más aburrida de todas. Aproveché la clase para dibujarle bigotes y cuernos a las damas del barroco de las fotos del libro.
Narra Paloma:
La primera clase fue historia, una de mis favoritas. Adoraba saber más cosas sobre el pasado, al contrario de Neus. Las dos clases siguientes eran matemáticas y ciencias. Las peores de todas. En matemáticas siempre cateaba y apenas entendía la ciencia lo que hacía que me perdiese con facilidad. Esa misma tarde estaba desbordada de trabajo y el tiempo pasaba muy lento. Sobre las cinco llamaron a la puerta y al abrir vi a Paul.
-Hola Paul
-¿Preparada?
-¿Para qué?-Pregunté sin saber a que se refería
-Te has olvidado. Hoy íbamos al lugar que te quería enseñar.
-¡Es verdad! Iría encantada pero estoy hasta arriba de trabajo. Pasa.
Paul pasó tranquilamente dentro de la casa y me siguió hasta mi habitación mientras yo seguía trabajando.
-Buddy Holly, Elvis, Little Richard, Chuck Berry...-Murmuraba Paul mientras ojeaba mis vinilos.-¿Puedo poner uno?
-Claro-Respondí sonriente. Al poco rato se oyó la primera canción del LP "Here's Little Richard". Paul empezó a tararear la canción que sonaba mientras se tumbaba en mi cama mirando al techo.
-Se nota que te gusta Buddy Holly-Comentó riendo
-¿Tanto se nota? Yo pensaba que no-Respondí sarcásticamente.
-Algún día seré un artista conocido en todo el mundo. Estoy seguro. Como Buddy Holly-Dijo con tono soñador. Yo paré de trabajar.
-¿Ese es tu sueño?
-Pues si. No veo problema.¿No te gusta?
-Es un sueño demasiado típico, pero yo no te lo voy a destrozar.
-¿Y se puede saber cual es tu sueño?
Yo me encogí de hombros.
-¿No piensas casarte ni nada por el estilo?
-Si, claro. Con las ganas que tengo yo-Resoplé vacilante.
-¿Entonces?
De momento solo quiero hacer una carrera. Lo demás ya se verá.
-¿Cual?-preguntó curioso.
-Magisterio. Me gustaría bastante.
-Vaya, vaya. La problemática quiere ser profesora. Que mona.
Al decir eso le fulminé con la mirada. Odiaba que la gente me dijese que era adorable.
-Pero de instituto. Paso de cuidar de un atajo de crios.
-Vaya, retiro lo de mona. ¿No quieres tener hijos?
-¿Y a que vienen estas preguntas ahora?-Dije mosqueada.
-Vale. Lo siento, lo siento.
Bufé y me volví a sumergir en mis tareas.
Narra Neus:
Fui a casa de John a ver como estaba y ya estaba recuperado, y nos fuimos a mi casa.
Al llegar vimos que Paloma estaba con Paul y parecía mosqueada.

Capítulo 6. Hazlo por ella

-Mira, ahora debe ser uno de los pocos momentos donde Paloma no se mete en líos.- dijo entre carcajadas. Todos nos pusimos a reír.
George se comió el sándwich con ansias y Paul tomaba el té tranquilamente mientras charlabamos. Así estuvimos un buen rato.
Narra Paloma:
Al cabo de un buen rato me desperté y me desperecé estirando los brazos y las piernas.
-Hola otra vez-Dije riendo a la vez que bostezaba.
-Pareces una niña pequeña-Dijo George riendo. Yo le respondí con un puñetazo en el brazo.
-Y ya vuelve la Paloma de siempre-Dijo Paul poniendo los ojos en blanco.
-Eso no lo dudes, Paul-Le respondí sacandole la lengua. Volví a cerrar los ojos pero podía oír el murmullo de los chicos.
-Igualita...-Oi a George
-Y luego lo niega...-Murmuró Paul. Con eso ya supe de que estaban hablando. Siempre igual. Todavía no comprendía por qué no dejaban el tema. Al rato sonó el timbre y entró un chico. Al mirarle bien vi que era John.
-¿Qué, Paloma, cansada de limpiar?-Dijo haciendo una mueca de burla. Ahí no esperé ni a la segunda impertinencia. Fui hacia él
directamente.
-Ahora no está el director para salvarte, Lennon-Le dije con una media sonrisa y empezamos a pelearnos. Ahi si que pensaba darle una lección.
Narra Neus:
Esto no podía estar pasando otra vez. Se volvieron a pelear. Yo ya no sabía qué hacer.
-¡Paul, por favor, separarlos!- dije casi a punto de llorar.
Vi como George cogía a Paloma y Paul intentaba contener a John. Con tan mala suerte que Paul recibió uno de los puñetazos que se lanzaban al aire.
-¡Mirad lo que habéis hecho, insensatos!- Paloma y John pararon por un momento y miraron a Paul, al que le sangraba la nariz.
Yo acompañé a Paul al baño a curarle y George se quedó con Paloma y John para al menos evitar otra pelea. En el baño, Paul se limpió la sangre y le di un poco de algodón para taparselo.
-Yo no puedo más Paul, ayudame.- le dije agobiada. Paul me miró.
-Será difícil, pero lo intentaré.
Salimos al comedor  y John y Paloma estaban sentados sin dirigirse ni una mirada.
Narra Paloma:
Hubo un silencio incómodo en el comedor hasta que entraron Paul y Neus.
-Paloma, ven.-Dijo Paul. Yo le miré desconfiada y fui con el hacia la cocina. Al llegar cerró la puerta tras de si.
-¿Vas a parar o como?-Me preguntó serio
-Todo lo empezó el. Yo solo me he defendido.
-Habéis empezado los dos, y punto. Neus ya está desesperada.
Al oir eso bajé la mirada al suelo y me rasqué la nuca.
-Todo iba perfectamente hasta que se nos ocurrió venir a Liverpool a vivir.-Dije con un hilo de voz.
-Todo tiene arreglo. Ve al salón y se capaz de no pelearte con John. Hazlo por ella al menos.
Yo suspiré y asentí levemente con la cabeza. Volví al salón dispuesta a hablar.

Capítulo 5.Perdónale.

Narra Neus:
Al cabo de un rato de estar fuera con John, entré en casa y me fui a hablar con Paloma, así que entré en su habitación sin permiso como de costumbre, pero estaba durmiendo. Al fijarme mejor vi que tenía el labio roto. Supuse que se lo hizo John en la pelea del almuerzo.
No podía aguantar más, así que la desperté para hablar.
-Mmm…¿Qué quieres?
-Quiero hablar.
-¿De que?
-De todo lo que está pasando en general.
-No le voy a perdonar.
-¿Porque no hacéis la paces y os dejais de peleas? Al menos hacedlo por mí.
-Seguiríamos de malos humos igualmente.
-Vamos, seguro que en el fondo os llevais bien, si sois iguales.
No me respondió y se dio media vuelta. Me quedé allí sin moverme  esperando a que me diese una respuesta. Al cabo de un rato se volvió a girar.
-¿Te gusta sacarme de quicio, verdad?-Preguntó cabreada.
Narra Paloma:
Neus no dejaba de hondar en el tema de John, lo que me fastidiaba bastante.
-Por culpa suya tengo que quedarme una hora después de clase a limpiar y no es que me haga ilusión precisamente-Dije todo lo calmada posible.
-Pues eso te lo has buscado tu.-Me respondió
-¡¿Perdona?!-Grité furiosa. -¡Me acusó de que yo empecé nuestra pelea!-Las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos y yo hice todo lo posible por ocultarlas pero no aguantaba y abracé a Neus con todas mis fuerzas. Odiaba llorar y mostrarme débil pero no tenía otra opción. Eso era superior a mis fuerzas.
Narra Neus:
Paloma hizo una cosa que raramente hacía: me abrazó. Ese era uno de los pocos momentos donde se mostraba débil y tierna con los demás. Yo también la abracé fuerte y no pude evitar que se me escaparan las lágrimas. Estuvimos así un rato y luego nos separamos. Las dos teníamos los ojos rojos de llorar y sonreímos. Sin decir nada más sobre el tema nos fuimos al comedor y yo primero me fui a refrescar la cara. Luego fui a la cocina a por patatas y refrescos y lo llevé al comedor para mirar la tele con Paloma. Le di un refresco y empezamos a comer mientras mirábamos un  programa de risa. Pasado un rato, llamaron a la puerta con insistencia. Fui a abrir y vi que eran George y Paul.
Narra Paloma:
Después de que llamasen a la puerta me asomé detrás de Neus para ver quién era.
-Ah, hola chicos-Dije con calma.
-¿Podemos pasar?-preguntó Paul un poco cortado.
-Claro, claro.-respondí soltando un pequeño bostezo.
Después de que pasasen fuimos al salón y yo me acurruqué en una esquina del sofá. Apenas había dormido y seguía cansada de limpiar mesas y sillas. Intenté coger el hilo de la conversación pero al rato me quedé dormida.
Narra Neus:
Paul y George entraron y se sentaron en el comedor. Paloma se puso a un lado del sofá donde estaba yo y se quedó dormida. Paul, George y yo hablamos sobre el instituto y los profesores y todo eso y sobre lo de Paloma y John.
-En realidad se pican porque son como dos gotas de agua-dijo George
-Si yo ya lo digo-dije reafirmando a George.
-Ya verás como pronto se reconcilian- me dijo Paul con esperanzas.
-Eso espero… Ya empiezo a estar un poco harta-dije apenada.
Paul me dió un pequeño abrazo.
-¿Quereis algo de comer?-les ofrecí.
-¡Yo quiero un sandwich!- respondió George rápidamente. Me reí.
-¿Y tu Paul?
-Un té gracias. -Dijo Paul riendo aún de George.

Me fui a preparar las cosas y George y Paul hablaban en murmullos y no pude entender lo que decían. Cuando llegué, los dos estaban mirando a Paloma durmiendo.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Capítulo 4. Todo son problemas

Narra Paloma:
Aprovechando el aburrimiento del cambio de clase me puse a escribir mis típicas historias. Neus era más la artística pero yo prefería ser la literaria. Pude ver de reojo con John se acercaba a mi.
-Hey...
-Fuera-Dije sin mirarle mientras seguía escribiendo.
-Mira, por tu culpa Neus está enfadada conmigo.
-¿Perdona?¿Por mi culpa?-Pregunté incrédula con los ojos entrecerrados.
-Si, tu culpa. Más te vale que me pidas perdón y todos contentos.
Nada más decir eso provocó que me levantase rápidamente.
-Chicos, otra pelea...-dijo uno de los chicos como si esperase que hubiese un baño de sangre.
-Retira eso-Le dije a John con la poca paciencia que me quedaba.
-¿Por qué? Si es verdad.
-Por tu culpa me he peleado con mi mejor amiga así que no creo que yo sea la más adecuada para pedir perdón, ¿no?
-Pues yo creo que si.
En aquel momento podría haberle dicho de todo, pero preferí callarme y volví a sentarme.
-Eso significa que sabes que tengo razón. Bien.-Dijo John arrogantemente dando la vuelta. Ahí fue el mejor momento para pillarle desprevenido y darle una paliza pero desafortunadamente el profesor llegó en ese mismo instante.
Narra Neus:
Entre las clases de antes del almuerzo Paloma y John casi se pelean, estaba a punto de irme de ahí, pero justo llegó el profesor. A media clase me entraron ganas de llorar pero me pude aguantar. A final de clase me fui la primera  al baño. Ahí lloré en silencio. Se me pasaron las ganas de comer, y ni siquiera se me ocurrió asomarme al bar por si se habían vuelto a pelear.
Narra Paloma:
A la  hora del almuerzo intenté no toparme con John pero eso fue imposible. Me tocó las narices de tal manera que volvimos a pelear pero el director solo vió como yo empezaba la pelea así que fue solo a mi a quien castigó. Me tocaba quedarme una hora más cada día durante un mes entero. Desde que llegamos a Liverpool aborrecía aún más mi vida. Decidí no decirle nada a Neus, no quería empeorar las cosas.
Narra Neus:
A la hora de salir esperé a ver si salía Paloma, pero salió toda la gente y no la vi, así que le pregunté a Paul , que estaba sentado en las escaleras con sus amigos y con John , si sabía algo.
-En la hora del almuerzo se peleó con John y el director se la llevó así que seguramente estará castigada.
Al escuchar eso, le pegué un  empujón y sin mirar siquiera a John, me fui corriendo hacia casa. Él, se levantó y echó a correr detrás de mí, y cuando casi había llegado a la puerta, me alcanzó y me cogió del brazo. Yo me senté en el bordillo de la puerta y él se sentó a mi lado.
-¿Porque no parais de una vez?- dije enfurecida.
-Perdoname- me abrazó fuerte y yo no pude evitar romper a llorar en su hombro.
Narra Paloma:
Pasé toda la maldita hora limpiando las mesas y sillas de una en una. Estaba agotada  y solo deseaba dormir. Al llegar vi a Neus en el bordillo junto a John así que pasé de largo y entré en casa. Me miré en el espejo y sonreí al ver que había podido ocultar bien mi labio roto. Luego me fui a mi habitación y nada más tumbarme en la cama me dormí profundamente.

Capítulo 3. Justos por pecadores.

-¿Pero que...?-Preguntó Paloma con una expresión de furia notable.
En ese momento me entraron ganas de salir corriendo.
-Y-yo...
-Será mejor que me vaya-Dijo Paloma intentando no levantar la voz mientras se dirigía a la puerta.
Narra Paloma:
Nada más ver a John aparecer por la puerta quise salir de allí pero Paul me detenía. Intentaba zafarme sin éxito pero no soportaba estar en la misma habitación que ese chico arrogante.
-Paloma, no te vayas
-¿Qué me lo impide?-Pregunté vacilante.
-Paloma...-Dijo George suplicante.
-No funciona, George.-Le dije fríamente
-Vete-Dijo John.
-¿Te crees que no he pensado en eso cuando te he visto?
-Pues ya estás tardando.
Al salir no le dediqué ni una mirada a Neus y le pegué un puñetazo a John. Al llegar a la puerta principal di un portazo y caminé rápidamente.
Narra Neus:
En ese momento me arrepentí de hacer caso a John e ir a su casa. El gesto de Paloma hacia mí me supo mal, y hacia John también, pero así era ella, y tenía que aceptarlo.  Tenía que curar a John y salvar una amistad, así que curé a John y luego me fui a por Paloma. Fui directa a casa y no escuché nada, así que subí a la habitación de Paloma y llamé a la puerta.
-¡Dejame!- dijo Paloma muy enfadada
-Pero…
-¡Vete!
No le hice caso, abrí la puerta como si no hubiese escuchado nada y entré. Ella se puso aún más furiosa, y en el rostro tenía marcas de haber llorado.
-¿Has llorado?
-¡No!
-Vamos, sé que cuando te pones así es que te pasa algo.-me senté a su lado.
-Déjame.-esta vez lo dijo sin fuerzas.
-¿Porque no te cae bien John?
-Porque es un chulo y un arrogante que se hace el duro y en realidad es un blandengue.
-¿Y no será que te da rabia porque  te recuerda a ti misma?- se giró hacía mi con cara de sorpresa. Se estaba dando cuenta de que decía la verdad, pero no quiso reconocerlo.
-No, nunca me voy a parecer a ese idiota.
-Bueno, tú misma. Piénsalo.-me fui a mi habitación.
Narra Paloma:
Estuve pensando en lo que dijo Neus y tal vez tendría razón, pero ella ya me conocía y sabía que no iba a ceder.
-Yo...blandengue...-Murmuré tumbada en la cama, mirando al techo.-No me parezco en nada a ese imbécil...
En ese momento estaba a punto de quedarme sin fuerzas. Fue un día muy duro y solo quería dormir. Lejos del arrogante de John, de peleas y problemas.
Narra Neus:
Estaba muy cansada, pero no tenía sueño. Me quedé mirando la tele hasta tarde a pesar de tener instituto al día siguiente. Cuando ya eran casi las 3, me tapé con una manta y me quedé dormida en el sofá. Mañana sería otro día.
A la mañana siguiente me levanté antes que Paloma. Aun que tenía unas ojeras notables, no tenía apenas sueño. Me fui a duchar y cuando salí Paloma ya se había levantado, pero como siempre, no me había hecho el desayuno. Ahí había una tensión notable que hizo que no hablaramos mucho.
-Buenos días- dijo  Paloma.
-Buenos días- me fui a hacerme el desayuno
Narra Paloma:
Yo seguía de mal humor por lo del día anterior y por las mañanas siempre solía levantarme de mala leche, lo que hizo que ya fuese imposible hablar conmigo. Nada más terminar de vestirme me dirigí a la puerta principal con la mochila al hombro. Nunca desayunaba, lo que me ahorraba tiempo.
-Nos vemos luego-Le dije a Neus sin mirarle y antes de que ella pudiese decir nada, salí por la puerta dirección al instituto. A la entrada me encontré con los demás. Eso me puso más furiosa si es que cabe.
-Hey, Paloma-Me llamó Paul. Yo pasé de largo pero de pronto oí la voz de John.
-Déjala, Paul. Una señorita como ella no debe perder el tiempo con personas como nosotros.
Al oir eso fui a donde estaba John y sin mediar palabra le solté una bofetada. Después de eso seguí mi camino hacia clase.
Narra Neus :
Que Paloma no me esperase para ir al instituto como solía hacer me dolió, aunque era normal ya que estaba muy enfadada. Salí de casa sin apenas arreglarme y con desgana. Hacer clase hoy era lo último que quería hacer. Al llegar ya casi no había gente en la entrada, así que entré rápidamente por si ya había llegado el profesor a clase. La clase aún estaba de barullo, por lo que supuse que aún no estaba. Tuve suerte, encontré un sitio libre en el fondo de la clase junto la pared, alejada de todos. Me senté y busqué un estuche y una libreta en la mochila y cuando levanté  la cabeza, John estaba sentado encima de mi mesa.
-Hola.-dijo.
Hice ver que no lo escuché y empecé a rebuscar hojas en la libreta, nerviosa.
-¡Hey! ¿Que pasa que no te acuerdas de mí?
-¡¿Después de todo lo que ocurrió ayer vas a  hacer como si no hubiese pasado nada?! - Dije eso soltando toda la rabia acumulada.
-¿Y yo que quieres que haga si esa chica me odia?
-No lo sé pero arreglarlo porque ya estoy harta de estar en medio y de malas.
-Pero...
-Vete- no le dejé terminar la frase y sé fue sin protestar.


En todas las clases siguientes estuve en mi mundo, dibujando en la libreta cosas sin sentido. Hay que ver la de cosas que pasan en dos días.

domingo, 9 de febrero de 2014

Capítulo 2. Ese chico

Narra Neus:
Estaba en mi habitación leyendo un libro de cuentos de Allan Poe cuando escuché que llamaban varias veces al timbre. Odiaba que me interrumpieran cuando estaba leyendo, así que seguí leyendo sin abrir. Llamaron unas cuantas veces más con insistencia así que me dispuse a abrir un poco molesta. Bajé sin prisa y con desgana, ya que también era un poco vaga. Bastante. Cual fue la sorpresa al abrir que mi cara cambió por unos segundos, aunque luego volví a mi enfado de antes.
-¿Te molesto?-Dijo John con una sonrisa
-¿A ti qué te parece?- lo de Paloma se me estaba pegando
Sin  mi permiso, entró y se quedó ahí de pie, mirándome.
-¿No me vas a decir nada?
-Sube a mi habitación.
Supongo que el hecho de que se quedase quitó un poco mi enfado y subí detrás de él. Llevaba una guitarra en la espalda, y al llegar a la habitación la dejó en el suelo apoyada en la cama, y se sentó. Yo entré y cerré la puerta.
-¿Así que te gusta Allan Poe?-cogió el libro y lo empezó a ojear.
Eso si que me tocaba las narices, así que se lo intenté quitar de las manos pero me esquivó. me lancé sobre él en la cama y empezó a revolverse en mi intento de arrebatarselo de las manos. Por un momento, estábamos tumbados en la cama con nuestras caras a  pocos centímetros. Nos miramos a los ojos y en ese momento aproveché para quitarle el libro y  me levanté rápidamente riendome. Lo dejé encima de la mesa y me senté en una silla.
-A mi también me gusta.
Le miré con una sonrisa sin decir nada. Se levantó y empezó a ojear toda la habitación. Lo miraba todo: los libros, los discos, cuadros...Todo. yo le miraba en silencio, por si acaso se le ocurría coger algo y salir corriendo.
-Parece que tenemos cosas en común.- Dijo John rompiendo ese largo silencio.
-¿Te gusta dibujar?-dije con curiosidad.
-Me chifla.-dijo con una sonrisa y brillo en los ojos. Nunca había visto esa expresión en su cara en el poco tiempo que lo conocía. Ahí dejó al aire ese John con sentimientos y dulce que había detrás de esa persona dura y arrogante.
Narra Paloma:
Aquella tarde con George era genial. Fuimos a una cafetería en la que no dejaban de poner canciones de mi artista favorito: Buddy Holly. George y yo, al igual que la demás gente, hablábamos en voz alta. Había tal bullicio que era imposible oír nada.
-No sabía que te gustase Buddy Holly-Me dijo George con una sonrisa.
-Adoro a Buddy Holly, seguido de Elvis.-Sonreí.
-Entonces sé a dónde podemos ir.-Dijo cogiéndome de la mano y sacándome de allí. Caminos tranquilamente sin decir nada. Todavía no sabía a dónde íbamos pero lo supe al poco rato. George paró en una casa pintoresca, con un precioso jardín lleno de flores. Al llamar a la puerta abrió un chico con cara de niño pequeño. Era otro de los amigos de John. Cuando notó mi presencia, retrocedió unos pasos.
-No voy a hacer nada.-Dije riendo-Ahora soy inofensiva. George asintió, lo que le diò confianza al otro chico.
-¿Y qué hacéis aquí?-Preguntó. -¿Paul, sigues teniendo tus vinilos de Buddy Holly?
-Si,¿por?
-Aquí la señorita, es fan de Holly y me he acordado de ti.
Al decir eso, Paul me miró sorprendido.
-Si, me gusta Buddy Holly. ¿Es un problema?-Pregunté.
-No, señorita. Adelante.-Dijo extendiéndome la mano. Yo acepté y los tres subimos a la habitación.
-Paul, ¿ella no te recuerda a John?-Preguntó George.
-Estoy aquí y no me parezco en nada a ese chico.
-Lo dicho. Es igualita-Afirmó George. Me giré y le miré con los ojos entrecerrados. Al llegar a la habitación de Paul, puso uno de sus vinilos y George y yo empezamos a cantar. Los chicos me miraron con cierta dulzura con la que nadie me había mirado antes.
Narra Neus:
En ese momento de confesiones John me propuso una cosa.
-¿Te vienes a mi casa?
-¿Ahora?- me sonrojé.
-No, si te parece la semana que viene.¡Pues claro!- yo asentí un poco avergonzada.
Cogí mi chaqueta y él cogió su guitarra y me guió hasta su casa. Tal fue la sorpresa al encontrarme a Paloma con George y Paul en casa de John que me puse pálida.

Capitulo 1. Todo empieza

Narra Paloma:
Neus y yo llegamos al Liverpool High School nerviosas. Era nuestro primer día ya que acabábamos de llegar de España y no teníamos ni idea de que hacer. Neus y yo éramos muy diferentes. Yo solía ser calmada, pensativa y a veces, muy a menudo, vengativa. En cambio, Neus era divertida, espontánea y un poco despistada. Neus y yo entramos a la clase un poco intimidadas y aprovechando que había dos sitios libres, nos sentamos una cerca de la otra. Lo malo es que a mi me tocó detrás a uno de esos teddy boys que tanto aborrecía. Conforme avanzaba la clase, aquel chico era cada vez más insoportable. Si no hacía ruidos con los lápices me daba golpes en la silla cada dos por tres, hasta que me harté, pero por suerte la clase ya había acabado.
-Hoy te has entretenido en clase, ¿eh?-Pregunté mosqueada al chico que tenía detrás. Después de eso, aquel chico se me quedó mirando con aire arrogante, sin responder.
-Neus, cámbiame el sitio-Le dije casi suplicante.
Neus me cambió el sitio con resignación y me lanzó una mirada asesina.
El chico, al verlo sonrió, como si le resultara divertido el hecho de molestar y amargar la vida de los demás.
Narra Neus:
Lo del cambio de sitio me fastidió. Me senté de mala manera. En realidad, ese chico era mono, pero su actitud era arrogante y despreciable. Él notó mi desprecio.
-Si te molesto me lo dices-me dijo vacilón y luego sé rio.
Cuando sé terminó la clase soltamos un suspiro de descanso. Las dos nos fuimos a la cafetería a almorzar y justo cuando empezamos a comer vimos al chico de clase con mas amigos y nos miró como si nada.
-Hola chicas,¿comisteis bien?
No le miramos
-Vamos,¿ me vais a hacer quedar mal? Les dije a mis amigos que erais mis amigas- todos sé rieron a carcajadas.
Narra Paloma:
Aquel chico siguió vacilándonos hasta que yo perdí la paciencia y me abalancé hacia él con mala leche, haciendo que cayese al suelo. Sus amigos y los demás chicos se agolparon alrededor nuestra en busca de más pelea.
-Otra vez no... -Murmuraba Neus, negando con la cabeza. Aquel chico era fuerte, pero yo me sabía defender, por lo que no me hizo ni un rasguño. Todo se disipó cuando el director llegó para separarnos. Nos cogió a los de la camiseta y nos llevó de mala gana a su despacho. El resto fue igual que siempre: una charla sobre los que estaba bien y mal, que se debe y que no se debe hacer, etc. Lo típico. Al salir, Neus me esperaba en la puerta con cara de enfado.
Narra Neus:
Me la quedé mirando sin decir nada. Eso ya había sucedido varias veces.
-Lo siento-me dijo.
-¿Porque siempre haces lo mismo?
No me contestó y nos fuimos a la siguiente clase. Intentamos sentarnos lo más lejos posible de ese chico, aún que no paraba de echarnos miradas y sonreirnos. No sabía si lo hacía por maldad o simplemente se estaba riendo de nosotras. Terminamos las últimas clases sin conflictos y al salir él y sus amigos nos esperaron en la puerta.
Narra Paloma:
Al ver a aquellos chicos en la puerta, en especial al del almuerzo, me puse furiosa.
-¿Y ahora qué?-Pregunté mosqueada.
-Te defiendes bien-Me dijo uno de ellos
-¿Y?-Pregunté vacilante.
-Yo soy John Lennon-Me dijo el chico con el que me peleé, extendiéndome la mano. Yo pasé. Intenté salir pero me paró. Eso no me frenó ya que le pegué un empujón y seguí caminando. John me siguió muy de cerca y Neus intentaba seguir mi ritmo. Al ver que el chico no se daba por vencido, me paré en seco.
-¿Pero qué quieres?-Pregunté al borde de la ira.
-No me has dicho tu nombre.
-¡Paloma, me llamo Paloma!-Respondí gritando y apretando los puños.
Narra Neus:
Yo me los quedé mirando en la medida distancia sin saber qué hacer ni decir.  Al contrario de Paloma, a mi no me iba eso de pelearme. En un miramiento de calmar el ambiente, solté algo un poco insólito.
-Yo me llamo Neus.
John y Paloma me miraron extrañados y esbozaron una media sonrisa. Conseguí lo que me proponía, creo. En ese momento de despiste, Paloma aprovechó para escapar de John y volver a casa. Yo decidí no seguirla y volví andando, y  John se ofreció a acompañarme. Era raro que no se comportase conmigo como con Paloma, ya que éramos muy amigas. En todo el trayecto no dijimos nada, sólo mirábamos a los lados o al suelo. Al llegar a casa, me despedí de John con una sonrisa a la que me correspondió, y entré en casa.
Narra Paloma:
Para cuando Neus llegó a casa, a mi ya se me había pasado el enfado y empecé a preparar la comida.
-¿Y cómo es que has tardado tanto?-Le pregunté
-John me acompañado.
Al oír eso me quedé quieta. No entendía por qué a cada una nos trataba diferentes aunque la respuesta era obvia. Yo era bruta pero me gustaba ser así y no cambiaría solo para que un teddy boy me tratase bien. Esa misma tarde me dispuse a salir un rato y al salir encontré a John.
-Si buscas a Neus está en su habitación. Llama varias veces.
-Espera, ¿por que te caigo mal?
-Nunca me gustaron los teddy boys con actitud arrogante-Respondí rápidamente, siguiendo mi camino. Iba metida en mis pensamientos como siempre y note que alguien me llamaba. Me di la vuelta y vi a uno de los amigos de John.
-¿Tu no ibas con John?-Dije desconfiada.
-Si. Me llamo George. George Harrison-Respondió el chico sonriente.
-No pareces igual que John.
-No soy igual que John. John a veces es un poco arrogante.
-¿Un poco?¿A veces?
-Tu siendo sarcástica tampoco te quedas corta.
-Lo se. Soy así.
-¿A dónde ibas?
-A ninguna parte en particular.
-Si quieres te enseño Liverpool -Propuso.
Yo le miré desconfiada pero accedí.